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sábado, 17 de marzo de 2012

Manual de normas técnicas para el diseño ergonómico de puestos con pantallas de visualización (2ª Edición)

La favorable acogida de la primera edición de este manual y la demanda existente por parte de los colectivos involucrados en la evaluación y acondicionamiento ergonómico de los puestos equipados con pantallas de visualización de datos han propiciado que el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo publique la presente edición actualizada.
Actualmente, está fuera de duda que la ergonomía de los puestos con pantallas de visualización de datos constituye un requisito imprescindible para prevenir los problemas derivados del trabajo habitual y prolongado con este tipo de equipos: trastornos oculares, fatiga mental y problemas musculoesqueléticos. A estos problemas se encuentran expuestos actualmente extensos colectivos de trabajadores, colectivos cuyo crecimiento corre paralelo a la incesante expansión de la informática en las oficinas y otros lugares de trabajo.
La presente publicación contiene criterios técnicos que vienen a complementar los contenidos en la Guía Técnica sobre puestos con pantallas de visualización de datos, publicada por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo en cumplimiento de lo establecido en el Real Decreto 488/1997, de 14 de abril, que regula el trabajo con esta clase de equipos.

viernes, 16 de marzo de 2012

Creación de un entorno de trabajo seguro y cómodo

Algunos especialistas consideran que el trabajo intenso o prolongado en una posición incómoda o artificial puede presentar riesgos como los mencionados en la ADVERTENCIA, al principio de esta guía. La información que se ofrece en este documento tiene por objeto ayudarle a trabajar de manera más segura y, por ese motivo, se recomiendan diversos métodos para que pueda trabajar con mayor comodidad y eficiencia.
SUGERENCIA Autocomprobación
Después de leer la información que se ofrece en esta guía, revise con atención sus posiciones y hábitos
consultando Lista de comprobación de seguridad y ergonomía en la página 40.

jueves, 15 de marzo de 2012

INTRODUCCION - TOXICOLOGIA (IV)

En la secció n siguiente se ofrecen dos panoramas generales de la toxicología desde el punto de vista de sus mecanismos. Desde la ó ptica mecanicista, los toxicó logos modernos estiman que todos los efectos tó xicos se manifiestan en primer lugar a nivel celular; por consiguiente, las respuestas celulares son las primeras indicaciones del contacto del cuerpo con un agente tó xico. Se considera ademá s que esas respuestas comprenden toda una serie de hechos, desde la lesió n hasta la muerte. Se denomina lesió n celular a unos procesos específicos que utilizan las cé lulas, que es la unidad mínima de organizació n bioló gica dentro de los ó rganos, para responder al problema que se les plantea. Entre esas respuestas figuran cambios en la funció n de procesos celulares, como los de la membrana y su capacidad de captar, liberar o excluir sustancias, la síntesis dirigida de proteínas a partir de aminoá cidos y el recambio de componentes celulares. Esas respuestas pueden ser comunes a todas las cé lulas lesionadas, o pueden ser específicas de determinados tipos de cé lulas pertenecientes a determinados sistemas orgá nicos. La muerte celular es la destrucció n de cé lulas de un sistema orgá - nico como consecuencia de una lesió n celular irreversible o no compensada. Los agentes tó xicos pueden causar la muerte celular como un proceso agudo que se revela de varias maneras, como perjudicando la transferencia de oxígeno, pero otras veces la muerte celular es consecuencia de una intoxicació n cró nica. Despué s de la muerte celular puede producirse una sustitució n en algunos sistemas orgá nicos pero no en todos, aunque en algunas circunstancias la proliferació n de cé lulas inducida por la muerte celular puede considerarse una respuesta tó xica. Aun cuando no hay muerte celular, las lesiones celulares reiteradas pueden inducir una tensión en los órganos que pone en peligro su funció n y que afecta a su descendencia.
Se examinan despué s en el capítulo varios temas má s específicos, que se agrupan en las categorías siguientes: mecanismos, mé todos de ensayo, regulación y evaluación del riesgo. En la mayoría de los artículos sobre los mecanismos se analizan má s los sistemas diana que los órganos diana. Esto refleja la prá ctica habitual de la toxicología y la medicina modernas, que no estudian tanto órganos aislados como sistemas orgá nicos. Así, por ejemplo, la secció n de toxicología gené tica no se centra en los efectos tó xicos de los agentes sobre un ó rgano específico, sino má s bien en el material gené tico como diana de la acció n tó xica.

miércoles, 14 de marzo de 2012

INTRODUCCION - TOXICOLOGIA (III)

El siguiente artículo trata de los factores y hechos que determinan las relaciones entre la exposición, la dosis y la respuesta. Los primeros factores tienen que ver con la captación, la absorción y la distribució n —los procesos que determinan el transporte efectivo de las sustancias desde el medio externo hasta el cuerpo, por vías de entrada como la piel, los pulmones o el aparato digestivo. Esos procesos se sitú an en la interfase entre los seres humanos y su medio ambiente. En el caso de los segundos factores, los del metabolismo, se trata de comprender la forma en que el cuerpo hace frente a las sustancias que ha absorbido. Algunas sustancias se transforman mediante procesos metabó - licos de la cé lula, que pueden incrementar o reducir su actividad biológica.
Para mejorar la interpretación de los datos toxicoló gicos se han elaborado los conceptos de ó rgano diana y efecto crítico. Dependiendo de la dosis, la duració n y la ruta de exposició n, y tambié n de factores del hué sped como la edad, muchos agentes tó xicos pueden inducir diversos efectos en los ó rganos y orga- nismos. Una de las misiones principales de la toxicología es iden- tificar el efecto o grupos de efectos importantes con miras a prevenir enfermedades irreversibles o debilitadoras. Una parte destacada de esa tarea es la identificació n del ó rgano que se ve afectado en primer lugar o que se ve má s afectado por un agente tó xico: es lo que se denomina el “ó rgano diana”. Una vez en el ó rgano diana es necesario identificar el hecho o hechos impor- tantes que indican la intoxicación o daño, a fin de comprobar que el ó rgano se ha visto afectado má s allá de su variabilidad normal. Es lo que se denomina el “efecto crítico”; puede ser el primer hecho en una sucesió n de fases fisiopatológicas (como la excreció n de proteínas de bajo peso molecular como efecto crítico en la toxicidad renal), o puede ser el efecto primero y potencialmente irreversible de un proceso patoló gico (como la formación de un aducto de ADN en la carcinogé nesis). Estos conceptos son importantes en el á mbito de la salud en el trabajo porque definen los tipos de toxicidad y la enfermedad clínica asociados con determinadas exposiciones, y en la mayoría de los casos la reducción de la exposición está orientada a prevenir no tanto cualquier tipo de efecto en cualquier ó rgano cuanto los efectos críticos en los ó rganos diana.

martes, 13 de marzo de 2012

INTRODUCCION - TOXICOLOGIA (II)

En la sociedad moderna, la toxicología es ya un elemento importante de la salud ambiental y de la salud en el trabajo. Ello es así porque muchas organizaciones, tanto gubernamentales como no gubernamentales, utilizan la informació n toxicoló gica para evaluar y regular los peligros presentes tanto en el lugar de trabajo como en el medio ambiente general. La toxicología es un componente crucial de las estrategias de prevenció n, pues proporciona informació n sobre peligros potenciales en los casos en que no hay una exposició n humana amplia. Los mé todos de la toxicología son asimismo muy utilizados por la industria en el desarrollo de productos, pues permiten obtener una informació n valiosa para el diseñ o de determinadaso en una determinada masa de suelo. El té rmino “dosis” se refiere a la concentració n o cantidad de una sustancia que hay en el interior de una persona u organismo expuesto. En el á mbito de la salud laboral, las normas y directrices suelen expremolé culas o formulaciones.
El capítulo se inicia con cinco artículos sobre los principios generales de la toxicología, principios que es importante tener en cuenta al abordar la mayoría de los temas de esta disciplina . Los primeros principios generales se refieren a la comprensió n de las relaciones entre la exposició n externa y la dosis interna. En la terminología moderna, con “exposició n” se hace referencia a las concentraciones o cantidad de una sustancia con que está n en contacto los individuos o las poblaciones –las canti- dades presentes en un determinado volumen de aire o de agua, sarse en té rminos de exposició n, o de concentraciones límite permisibles en situaciones concretas, como por ejemplo en el aire del lugar de trabajo. Esos límites de exposició n se basan en hipó tesis o informaciones sobre la relació n entre la exposició n y la dosis; no obstante, es frecuente que no se pueda obtener infor- mació n sobre la dosis interna. Así, en muchos estudios sobre salud laboral, só lo cabe establecer asociaciones entre la exposi- ció n y la respuesta o efecto. En algunos casos se han establecido normas basadas en la dosis (por ejemplo, niveles permisibles de plomo en sangre o de mercurio en orina). Aunque estas medidas presentan una correlació n má s directa con la toxicidad, sigue siendo no obstante necesario, a efectos de controlar los riesgos, calcular retrospectivamente los niveles de exposició n asociados con esos efectos.

lunes, 12 de marzo de 2012

El efecto de oclusión

El efecto de oclusión describe el aumento de la eficacia con que el sonido transmitido por el hueso llega al oído a frecuencias inferiores a 2.000 Hz cuando el canal auditivo se obstruye con el dedo o con un tapón o se cubre con orejeras. La magnitud del efecto de oclusión depende de la forma de tapar el oído. El efecto máximo se obtiene cuando se bloquea la entrada del canal audi- tivo. Las orejeras de cuenco grande y los tapones insertados profundamente provocan el efecto de oclusión mínimo (Berger 1988). El efecto de oclusión suele inducir a los trabajadores a resistirse a utilizar protectores porque les desagrada el sonido de su propia voz, que perciben más fuerte y amortiguada.

domingo, 11 de marzo de 2012

Aspectos importantes en los que basar la elección de protectores (II)

La comodidad es un aspecto decisivo. Llevar un protector auditivo nunca puede ser tan cómodo como no llevar ninguno. Cubrir u obstruir el oído causa muchas sensaciones no naturales, que van desde la alteración del sonido de la propia voz a conse- cuencia del “efecto de oclusión” (véase más adelante) hasta la sensación de ocupación del oído o de presión sobre la cabeza.

Las orejeras y los tapones resultan más incómodos en ambientes calurosos porque aumentan la transpiración. El usuario necesita tiempo para acostumbrarse a las sensaciones y la incomodidad que provoca el protector. No obstante, si experimenta incomodi- dades como dolor de cabeza a consecuencia de la presión del arnés de cabeza o dolor en el canal auditivo provocado por los tapones se le deberían proporcionar dispositivos protectores de otro tipo.
Si se utilizan orejeras o tapones reutilizables hay que adoptar medidas para mantenerlos limpios. En el caso de las orejeras, el usuario debe disponer de repuestos, como almohadillas o revesti- mientos interiores del cuenco. Cuando se usan tapones de usar y tirar, hay que disponer de suficientes unidades nuevas para reponer. Si se emplean tapones reutilizables, hay que instalar un dispositivo de limpieza. Los usuarios de tapones a la medida deben contar con instalaciones para limpiarlos y con tapones nuevos para sustituir a los desgastados o rotos.
El trabajador estadounidense medio está expuesto a 2,7 peligros profesionales al día (Luz y cols. 1991). Estos peligros pueden exigir el uso de otros dispositivos de protección, como cascos, pantallas oculares o equipos de protección respiratoria.

Es importante que el protector auditivo elegido sea compatible 10 con otros dispositivos de seguridad. El Compendium of Hearing Protective Devices (Franks, Themann and Sherris 1995) del 20 NIOSH tiene tablas que, entre otras cosas, indican la compatibilidad de cada protector auditivo con otros dispositivos de seguridad.

sábado, 10 de marzo de 2012

Aspectos importantes en los que basar la elección de protectores (I)

Al elegir un protector auditivo hay que considerar varios aspectos importantes (Berger 1988). El más importante es la idoneidad del protector para el ruido ambiental en el que debe utilizarse. La Modificación sobre conservación del oído de la Norma sobre ruidos de la OSHA (1983) recomienda que el nivel acústico en el interior del protector sea, como máximo de 85 dB. El NIOSH ha recomendado que el nivel acústico dentro del protector no supere los 82 dBA, con el fin de que el riesgo de pérdida auditiva inducida por el ruido sea mínimo (Rosenstock 1995).
En segundo lugar, la protección no debe ser excesiva. Si el nivel acústico protegido está más de 15 dB por debajo del valor deseado, el protector induce una atenuación excesiva y se consi- dera que el usuario está excesivamente protegido y, por tanto, se siente aislado del entorno (BSI 1994). Puede resultar difícil escuchar la voz y las señales de advertencia y el usuario se retirará el protector cuando necesite comunicarse (como ya se ha comen- tado) y verificar las señales de aviso o deberá modificarlo para reducir su atenuación. En cualquiera de los dos casos, la protección se reducirá hasta el extremo de no impedir la pérdida auditiva.
En la actualidad es difícil determinar con exactitud los niveles acústicos protegidos, puesto que las atenuaciones y desviaciones típicas y los valores de NRR resultantes están sobreestimados. No obstante, la aplicación de los factores de reducción recomendados por el NIOSH mejoraría la exactitud a corto plazo de estas determinaciones.

viernes, 9 de marzo de 2012

Vigilancia médica

La vigilancia médica es necesaria porque la exposición a sustan- cias peligrosas puede causar o agravar algunas enfermedades. Exige un programa activo en el que participen profesionales que conozcan las enfermedades profesionales, su diagnóstico y su tratamiento. Los programas de vigilancia médica incluyen medidas para proteger, educar, controlar y, en algunos casos, indemnizar al trabajador. Pueden abarcar programas de selección previos al empleo, exploraciones médicas periódicas, pruebas especializadas para la detección precoz de alteraciones y daños causados por sustancias peligrosas, tratamiento médico y registro de datos. La selección previa al empleo consiste en evaluar el historial profesional y médico del candidato a un puesto de trabajo y los resultados de las exploraciones físicas. Se utilizan cuestionarios para obtener información sobre las enfermedades que se han sufrido en el pasado o las enfermedades crónicas
(especialmente asma y enfermedades dérmicas, pulmonares y cardíacas), y sobre las exposiciones en anteriores trabajos. Los programas de selección previa a la contratación tienen implica- ciones éticas y jurídicas si se utilizan para determinar la idoneidad de los candidatos para ocupar determinado puesto de trabajo. Sin embargo, son muy importantes cuando se utilizan para (1) mantener un registro de los anteriores trabajos y las exposiciones asociadas, (2) establecer el estado basal de la salud de un trabajador y (3) determinar la existencia de hipersensibi- lidad. Las exploraciones médicas pueden incluir pruebas audio- métricas para detectar la pérdida de audición, pruebas visuales, pruebas de las funciones orgánicas, evaluación de la capacidad física para usar equipos de protección respiratoria y análisis basales de sangre y orina. Las exploraciones médicas periódicas son esenciales para evaluar y detectar tendencias cuando empieza a manifestarse un deterioro de la salud, y pueden incluir el control biológico de determinados contaminantes y el uso de otros biomarcadores.

jueves, 8 de marzo de 2012

Vigilancia del riesgo y métodos de estudio

La vigilancia en el trabajo se realiza a través de programas activos para prever, observar, medir, evaluar y controlar las exposiciones a riesgos potenciales para la salud en el lugar de trabajo. La vigilancia suele exigir la participación de un equipo formado por un higienista industrial, un médico del trabajo, un profesional de la enfermería del trabajo, un agente de seguridad, un toxicólogo y un ingeniero. Dependiendo del medio ambiente de trabajo y del problema que se plantee, pueden utilizarse tres métodos de vigilancia: médica, ambiental y biológica. La vigilancia médica se utiliza para detectar la presencia o ausencia de efectos nocivos para la salud en un individuo como consecuencia de la exposi- ción profesional a contaminantes, mediante exploraciones médicas y pruebas biológicas. La vigilancia ambiental se utiliza para documentar la exposición potencial a contaminantes de un grupo de trabajadores, midiendo la concentración de contami- nantes en el aire, en muestras en bloque de materiales, y en las superficies. La vigilancia biológica se utiliza para documentar la absorción de contaminantes por el organismo y correlacionarla con los niveles de contaminantes de origen ambiental, midiendo la concentración de sustancias peligrosas o sus metabolitos en la sangre, la orina o el aire exhalado por los trabajadores.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Nieblas

La niebla está compuesta por gotas de líquido en suspensión, que se forman por condensación del estado gaseoso al pasar a estado líquido o por la fragmentación de un líquido en un estado disperso por salpicadura, formación de espuma o atomización. Algunos ejemplos son la niebla de aceite que se produce en las operaciones de corte y trituración, la niebla ácida de la galvanoplastia, la niebla ácida o alcalina de las operaciones de decapado o la niebla de pintura pulverizada en las operaciones de pintura con pistola.