Los detectores pasivos o por difusión son pequeños, no contienen piezas móviles y sirven para obtener muestras tanto de contaminantes orgánicos como inorgánicos. La mayoría de los detectores de compuestos orgánicos utilizan carbón vegetal activado como medio para recoger la muestra. En teoría, cualquier compuesto que pueda ser muestreado utilizando un tubo con adsorbente de carbón vegetal y una bomba puede estudiarse también utilizando un detector pasivo. Estos detectores tienen una geometría diseñada a la medida para conseguir una velocidad de muestreo eficaz.
El muestreo se inicia al retirar la tapa del detector y finaliza cuando dicha tapa vuelve a colocarse en su sitio. La mayoría de los detectores por difusión son lo bastante precisos para deter- minar las exposiciones medias ponderadas en el tiempo durante ocho horas, pero no son adecuados para exposiciones de corta duración.
Las bolsas de muestreo pueden utilizarse para recoger mues- tras integradas de gases y vapores. Sus propiedades de permea- bilidad y adsorción permiten conservar las muestras durante un día con una pérdida mínima. Las bolsas son de Teflon (politetra- fluoroetileno) y Tedlar (fluoruro de polivinilo).
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