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sábado, 31 de enero de 2009

Capacidades y límites perceptivos: Identificación

El objetivo del proceso perceptivo se relaciona con la identificación e interpretación de lo percibido. Las limitaciones humanas que surgen a este nivel suelen relacionarse con la discriminación
e interpretación adecuadas de lo que se percibe. Las aplicaciones de la investigación en discriminación visual son muy variadas y van desde los modelos alfanuméricos hasta la identificación de estímulos más generales. El diseño de las luces de frenado de los coches puede servir como ejemplo para esta última categoría. Los accidentes por golpes traseros representan una proporción impor- tante de los accidentes de tráfico y se deben, en parte, al hecho de que la posición de la luz de frenado junto a las luces traseras la convierte en algo poco discriminable y prolonga el tiempo de reacción del conductor. Como alternativa se ha desarrollado una luz única que se monta en el centro de la luna trasera al nivel de los ojos, más o menos, y que aparentemente ayuda a reducir la tasa de accidentes. En estudios experimentales en carretera, el efecto de esta luz de freno central parece ser menor cuando los participantes conocen la finalidad del estudio, lo que indica que la identificación de estímulos en su configuración tradicional mejora cuando los sujetos prestan especial atención a la tarea. A pesar del efecto positivo de la luz de frenado aislada, su identifica- ción se podría mejorar aun más creando una señal de frenado más distinguible, dándole alguna forma especial, como un signo de exclamación “!” o incluso creando un icono.

viernes, 30 de enero de 2009

Capacidades y límites perceptivos: Características de los símbolos alfanuméricos

Uno de los temas más importantes en el proceso de distinción de las características es el número real de características que, en conjunto, definen un estímulo. Así pues, la legibilidad de caracteres recargados como la letra gótica es muy baja, debido a la gran cantidad de curvas. Para evitar la confusión, se debería acentuar la diferencia entre aquellas letras que presentan características muy similares, como la i y la l, o la c y la e. Por la misma razón, se recomienda que los trazos que sobresalen de las letras tengan al menos un 40 % de la altura total de la letra.
Es evidente que la discriminación entre las letras está determinada principalmente por el número de características que no comparten. Estas características son principalmente segmentos de líneas rectas y circulares en sentido horizontal, vertical u oblicuo, que pueden variar en tamaño, como en las mayúsculas y las minúsculas.
Es obvio que, aunque los caracteres alfanuméricos sean distinguibles por sí mismos, esta propiedad puede perderse cuando se combinan con otros elementos. Así, los dígitos 4 y 7 comparten muy pocas características, pero no se distinguen tan bien en un contexto mayor en el que el resto de los elementos son idénticos (por ejemplo, 384 y 387). Todo el mundo sabe que es más rápido leer un texto en minúsculas que en mayúsculas. Esto se suele atribuir al hecho de que las letras minúsculas tienen más características distintivas (por ejemplo, alto, bajo frente a ALTO, BAJO). Esta superioridad de las minúsculas, no se refiere sólo a los textos de lectura sino también a las señales de carretera que indican las ciudades y las salidas de las autopistas.

jueves, 29 de enero de 2009

Capacidades y límites perceptivos: Condiciones distorsionadas

La distorsión visual se da en diversas condiciones. Para algunos fines, como en el caso del camuflaje, los objetos se distorsionan intencionadamente para impedir su identificación. En otras ocasiones, por ejemplo con el aumento del brillo, las características pueden llegar a ser demasiado borrosas como para identificar el objeto. Uno de los temas de investigación se ha referido al número mínimo de “líneas” que se necesitan en una pantalla o el “detalle” necesario para evitar la distorsión. Desafortunadamente, esta solución a la calidad de la imagen no ha llevado a un resultado claro y definitivo. El problema para identificar estímulos distorsionados, por ejemplo, un vehículo blindado camu- flado, depende en gran medida de la presencia o ausencia de pequeños detalles específicos del objeto. El resultado es que no se puede formular ningún tipo de solución general en relación con la densidad de líneas, sólo hacer la afirmación, más bien trivial, de que la distorsión disminuye a medida que aumenta la densidad.

miércoles, 28 de enero de 2009

Capacidades y límites perceptivos: Dimensiones integrales y separables

Las características son separables cuando las podemos cambiar sin que afecte la percepción de las otras características del objeto. La longitud de las líneas de un histograma sería un buen ejemplo. En cambio, el término características integrales se refiere a aquellas características que, al cambiarse, alteran por completo la apariencia del objeto. Por ejemplo, no se pueden cambiar las características de la boca en una representación esquemática de la cara, sin alterar todo el aspecto del dibujo. El color y el brillo son características integrales, en el sentido de que no se puede cambiar un color sin alterar al mismo tiempo la impresión de brillo. Los principios de las características integrales y separables y de las propiedades emergentes derivadas de cambios en una sola característica de un objeto, se aplican en las llamadas repre- sentaciones integradas o diagnósticas. La justificación de estas repre- sentaciones es que se integran distintos parámetros en una sola representación en lugar de mostrar los parámetros individuales, y la composición total de esta representación puede indicar lo que está mal en un sistema.
La presentación de datos en las salas de control aún refleja el concepto de que cada medición individual debe tener su propio indicador. Esta representación fragmentada de las mediciones implica que el operario debe integrar la información de los dife- rentes indicadores para diagnosticar el posible problema. Cuando sucedió el accidente de la central nuclear de Three Mile Island, entre cuarenta y cincuenta indicadores registraron algún fallo, por lo que el operario tuvo que ir integrando la informa- ción de todas esas señales para poder diagnosticar qué había ocurrido realmente. Las representaciones íntegras podrían ayudar a diagnosticar los diferentes tipos de errores, ya que combinan varias medidas en un solo patrón. Los diferentes patrones de las representaciones íntegras también pueden ayudar a diagnosticar errores específicos.
Un ejemplo típico de representación de diagnóstico, propuesto para las salas de control de las centrales nucleares, puede verse en la Figura 29.45. En ella se muestra un número de mediciones en forma de radios de igual longitud, de modo que un polígono regular representa las condiciones normales, mien- tras cualquier distorsión puede relacionarse con los diferentes problemas del proceso.
No todas las representaciones integrales son igualmente distinguibles. Por ejemplo, una correlación positiva entre las dos dimensiones de un rectángulo provoca diferencias en el tamaño, pero mantiene la misma forma. En cambio, una correlación negativa provoca diferencias en la forma y mantiene el tamaño constante. Cuando la variación de dimensiones integrantes crea una nueva forma, revela una propiedad significativa del patrón, lo que se añade a la capacidad del operario para discriminar los patrones. Las nuevas propiedades que aparecen dependerán de la identidad y disposición de las partes, pero no se pueden iden- tificar con ninguna parte individual.
Las representaciones de objetos y de configuración no son siempre beneficiosas. El mismo hecho de que sean integrales implica que las características de las variables individuales son más difíciles de percibir. Lo importante es que, por definición, las dimensiones integrales son interdependientes, lo que enmas- cara a los elementos individuales. Puede haber ocasiones en que esa situación sea inaceptable, aunque se desee aprovechar las propiedades de diagnóstico a través de patrones, típicas de la representación de objetos. Una solución podría ser un gráfico de barras tradicional. Por una parte, los gráficos de barras son fáciles de separar; y al mismo tiempo, cuando se colocan lo suficientemente juntos, las diferentes longitudes de las barras pueden constituir un patrón similar al de un objeto y útil para el diagnóstico.
Algunas representaciones de diagnóstico son mejores que otras. Su calidad depende de hasta qué punto la representación se ajusta al modelo mental de la tarea. Por ejemplo, el diagnóstico de errores, basado en las distorsiones de un polígono regular, como se ve en la Figura 29.45, puede que tenga poca relación con el campo semántico o la conceptualización de la tarea por parte del operario de la central nuclear. Las diferentes desviaciones de un polígono no se refieren de forma obvia al problema específico de la central. Así, el diseño de representación ideal es el que se basa en el modelo mental específico de la tarea. Hay que señalar que el tamaño de un rectángulo sólo es una representación útil cuando las dimensiones del producto sean la variable de interés.
Las representaciones más interesantes del objeto se basan, hoy en día, en métodos tridimensionales. Por ejemplo, una representación tridimensional del tráfico aéreo, en lugar de la representación bidimensional habitual del radar, puede ayudar al piloto a comprender mejor la posición de los otros aparatos. Este tipo de representación ha demostrado ser mucho mejor que la bidimensional, ya que sus símbolos indican si otro avión está por encima
o por debajo del que se está pilotando.

martes, 27 de enero de 2009

Capacidades y límites perceptivos: Distinción de características

Una vez se ha obtenido la suficiente información sensorial, la siguiente etapa en el proceso de la información es la de distinción de las características de dicha información. Las investigaciones más recientes demuestran que el análisis de las características precede a la percepción del significado. Este análisis es especialmente útil para localizar un objeto especial entre muchos otros. Por ejemplo, un valor esencial en una pantalla que contenga muchos otros valores se puede representar por medio de un color o tamaño diferente, y esta característica resaltará el valor de
forma automática. Teóricamente, se considera que existen
“mapas de características” para diferentes colores, tamaños, formas y otras características físicas. El valor de la atención a la característica dependerá de la activación diferencial de los mapas de características que pertenecen a la misma clase; por ejemplo, el color. La activación de un mapa de características dependerá, por lo tanto, de la posibilidad de discriminar las características distintas. Esto significa que cuando hay muchos colores en una pantalla, se activan la mayoría de los mapas de características de color de la misma manera y ninguno de los colores resalta más que los otros.
Del mismo modo, un único anuncio móvil nos resultaría llamativo, pero este efecto desaparece cuando nos encontramos con varios estímulos móviles en el campo visual. El principio de activación diferencial de los mapas de características se aplica también cuando se trata de punteros alineados que indican parámetros ideales. La desviación de un puntero puede indicarse con una inclinación de la línea, que se detecta rápidamente. Si esto es imposible, una desviación peligrosa podría indicarse por medio de un cambio de color. Así, la regla general para el diseño es utilizar sólo unas pocas características de diferenciación en una pantalla y reservarlas para la información más importante. La búsqueda de información significativa puede llegar a conver- tirse en algo difícil si algunas características se presentan juntas: por ejemplo, no es fácil localizar un objeto grande de color rojo en un conjunto de objetos pequeños de color rojo y de objetos verdes de todos los tamaños. Siempre que queramos diseñar elementos de búsqueda eficaces debemos evitar presentar varias características al mismo tiempo.

lunes, 26 de enero de 2009

Capacidades y límites perceptivos: Límites sensoriales

La primera categoría de los límites en el proceso de la informa- ción es la sensorial. Su importancia en dicho proceso es evidente, ya que cuando las señales de información se acercan a los umbrales de percepción, el proceso se vuelve menos fiable. Esta afirmación puede parecer trivial, pero los problemas sensoriales no siempre se tienen en cuenta a la hora del diseño. Por ejemplo, los caracteres alfanuméricos de los carteles y señales informativas deberían ser lo suficientemente grandes como para distinguirse a la distancia adecuada, dependiendo siempre de la acción que se esté realizando. La legibilidad, sin embargo, no depende sólo del tamaño absoluto de los caracteres sino también del contraste y, debido a la inhibición lateral, de la cantidad de información en la señal. La legibilidad es un problema lo bastante importante como para que se adopten medidas especiales, particularmente en condiciones de baja visibilidad (por ejemplo, durante la conducción o el pilotaje con lluvia o niebla). La señales de tráfico y carretera más recientes han sido diseñadas teniendo en cuenta estos factores, pero los carteles informativos junto a los edificios y dentro de ellos son, con bastante frecuencia, prácticamente ilegiles. Las pantallas son otro de los ejemplos en el que los límites sensoriales de tamaño, contraste y cantidad de información tienen un papel importante. A nivel auditivo, algunos de los problemas sensoriales más importantes están relacionados con la comprensión de los mensajes verbales en ambientes ruidosos o a la baja calidad de los sistemas de transmisión o audición.

domingo, 25 de enero de 2009

DISEÑO Y TRATAMIENTO DE LA INFORMACION

Al diseñar un equipo, es muy importante tener en cuenta que un operario humano tiene determinados límites y capacidades para procesar la información. Estas capacidades y límites son de natu- raleza muy variada y se pueden detectar a diferentes niveles. El rendimiento en las condiciones reales de trabajo depende en gran manera de hasta qué punto se ha prestado la debida atención a estas capacidades y límites durante el diseño. A continuación se ofrece un breve descripción de los criterios más importantes rela- cionados con este tema. En algunos casos se hará referencia a otras secciones de este volumen, en las que se discute algún tema concreto de manera más detallada.
Al analizar la forma en que los seres humanos procesan la información, suelen distinguirse tres niveles: el nivel perceptivo, el nivel de decisión y el nivel motor. El nivel perceptivo se divide a su vez en otros tres niveles relacionados con el proceso sensorial, la diferenciación de características y la identificación de la percepción. En el nivel de decisión, el operario percibe la información
y elige una reacción que se programa y se ejecuta a nivel motor. Esta sería la descripción del flujo de información en los casos de las reacciones más simples. Pero es evidente, sin embargo, que la información se puede acumular, combinar y diagnosticar antes de que provoque una respuesta. Nuevamente, es posible que sea necesario seleccionar sólo una parte de la información para evitar una sobrecarga a nivel perceptivo. Finalmente, elegir la acción adecuada se convierte en un problema cuando hay varias opciones, unas mejores que otras. Aquí analizaremos los factores perceptivos y de decisión en el proceso de la información.