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sábado, 14 de febrero de 2009

Compatibilidad estímulo-respuesta

Un ejemplo de compatibilidad estímulo-respuesta (E-R) sería el caso de la mayoría de los procesadores de texto, en los que se considera que los usuarios conocen la correspondencia entre los comandos y las combinaciones específicas de las teclas. El problema está en que un comando y su combinación de teclas correspondiente no suelen tener ninguna relación con una situación anterior, lo que significa que la relación estímulo-respuesta entre teclas y orden se ha de adquirir mediante un difícil proceso de aprendizaje. El resultado es que, incluso una vez adquirida la habilidad, la tarea sigue estando sujeta a ciertos errores. El modelo interno del programa queda incompleto pues es fácil que se olviden las operaciones menos utilizadas, de manera que el usuario no puede recuperar la respuesta adecuada de su cerebro. El texto que se ve en la pantalla tampoco se corresponde siempre con lo que se imprime, otro ejemplo de baja proximidad-compa- tibilidad. Son pocos los programas que utilizan un modelo interno espacial estereotípico en conexión con la relación estímu- lo-respuesta para el control de los comandos.
Se ha dicho, correctamente, que las relaciones preexistentes entre los estímulos espaciales y las respuestas manuales son mejores. Por ejemplo, la relación entre una respuesta señaliza- dora y la localización espacial o como la que existe entre los estímulos y las respuestas verbales. Existen un gran número de pruebas de que las representaciones verbales y espaciales son categorías cognitivas relativamente independientes con pocas interferencias, pero también con pocas correspondencias entre sí. Por lo tanto, una tarea espacial, como dar formato a un texto, se lleva a cabo mejor con movimientos espaciales como los del ratón, dejando el teclado para las órdenes verbales.
Esto no significa que el teclado sea ideal para llevar a cabo comandos verbales: la mecanografía sigue consistiendo básicamente en accionar manualmente una serie de ubicaciones espa- ciales arbitrarias, básicamente incompatibles con el procesamiento de las letras. Realmente, es otro ejemplo de tarea incompatible, que se domina únicamente a través de la práctica intensiva, perdiéndose la habilidad adquirida si no se práctica continuamente. Lo mismo se puede decir de la taquigrafía, que consiste en asociar símbolos escritos arbitrarios a estímulos verbales. Un ejemplo interesante de un método alternativo de teclado es el teclado de cuerda. El usuario maneja dos teclados, uno para la mano izquierda y otro para la derecha, cada uno con seis teclas. Cada letra del alfabeto corresponde a una combinación de teclas. Los resultados de este estudio mostraron un extraordinario ahorro del tiempo necesario para saber mecanografiar. Las limitaciones motoras limitaron la velocidad máxima de esta técnica, pero aún así, una vez finalizado el proceso de aprendizaje, el rendimiento del operario se aproximaba muchísimo al de la técnica convencional.
Un ejemplo clásico de un efecto de compatibilidad espacial se refiere a la disposición tradicional de los controles de los

quemadores de una cocina: los quemadores se sitúan en una matriz de 2  2, mientras que los controles se sitúan en una fila horizontal, lo que provoca que las relaciones entre el quemador y su control se aprendan con dificultad y se olvidan fácilmente. Sin embargo, a pesar de los errores, el problema de encender el fuego, pasado cierto tiempo, se resuelve con facilidad. La situación es peor cuando uno se enfrenta con relaciones control-representación totalmente indefinidas. Hay muchos ejemplos de malas compatibilidad E-R en la relación control-representación de los aparatos de vídeo, las videocámaras y los televisores. El resultado es que muchas de las opciones nunca se utilizan o se tienen que estudiar de nuevo cada vez que se desea utilizarlas. El argumento de que todo está explicado en el manual, aunque sea cierta, no resulta útil ya que en la práctica, la mayoría de los manuales son incomprensibles para el usuario medio, en especial cuando se intenta describir acciones con términos verbales incompatibles.

jueves, 12 de febrero de 2009

Capacidades y límites de decisión: proximidad compatibilidad

El término proximidad compatibilidad se refiere a la correspondencia entre las representaciones simbólicas y los modelos mentales que la gente tiene de las relaciones funcionales o espaciales dentro de un sistema. Los temas de proximidad-compatibilidad se hacen más complejos cuanto más globales, primitivos o distorsionados sean los modelos mentales. Así pues, el diagrama de flujo de un proceso industrial totalmente automatizado se suele representar mediante un modelo técnico que puede no corresponder en absoluto con el modelo mental del proceso. En concreto, cuando el modelo mental de un proceso está incompleto o distorsionado, una representación técnica del progreso ayuda muy poco a desarrollarlo o corregirlo. Un ejemplo común de una mala proximidad-compatibilidad serían los planos de situación de salidas de urgencia en un edificio. Estos planos suelen ser totalmente inadecuados, llenos de deta- lles poco significativos, especialmente para personas que sólo tienen una imagen mental global del edificio. La concordancia entre la lectura del mapa y la orientación se acerca más a lo que se ha llamado “conciencia situacional”, que es particularmente importante en el espacio tridimensional durante un vuelo aéreo. Ha habido desarrollos recientes en las representaciones tridimensionales de objetos que son un intento de conseguir un grado de proximidad-compatibilidad óptimo.

martes, 10 de febrero de 2009

Capacidades y límites de decisión: Modelos mentales y compatibilidad

En la mayoría de los problemas de compatibilidad existen respuestas estereotipadas derivadas de modelos mentales generalizados. La elección de la posición nula en una representación circular puede ser un buen ejemplo: las posiciones de las 12 en punto y las 9 en punto en un reloj se corrigen con mayor rapidez que las de las 3 y las 6 en punto. La razón puede ser que una desviación en el sentido de las agujas del reloj y el movimiento en la parte superior de la representación se experimentan como “aumentos” que requieren una respuesta que reduzca su valor. En los casos de las 3 y las 6 ambos principios entran en conflicto
y se manejan de forma menos eficaz. En la forma de abrir y cerrar la puerta trasera de un automóvil puede observarse un estereotipo similar: la mayoría de la gente actúa según el estereotipo de que para cerrar se usa el movimiento en sentido de las agujas del reloj. Si el cierre se ha diseñado al contrario, el resul- tado suelen ser continuos errores y sentimientos de frustración.
Con respecto a los movimientos de control, el principio de compatibilidad se resume en el principio de Warrick, que describe la relación entre la posición de un mando de control y la dirección del movimiento en una pantalla. Si el mando de control está situado a la derecha de la pantalla, se supone que un movimiento en el sentido de las agujas del reloj hará subir el indicador. Otro ejemplo sería desplazarse a través de ventanas de ordenador: según el modelo mental de la mayoría de la gente, la dirección hacia arriba de una representación móvil sugiere que los valores suben de la misma manera que una mayor temperatura en un termómetro se indica por medio de una columna de mercurio con valores de abajo arriba. Existen problemas para aplicar este principio en una escala móvil con un puntero fijo. Cuando la escala de este tipo de indicadores se mueve hacia abajo, esto indica que su valor está aumentando. En este caso, se produce un conflicto con el estereotipo. Si la escala se invierte, los valores bajos quedarían en la parte superior de la escala, lo cual es también contrario a la mayoría de los estereotipos.

domingo, 8 de febrero de 2009

Capacidades y límites de decisión

Una vez que lo percibido se ha identificado e interpretado, este proceso podría requerir una acción o respuesta. En este contexto la discusión se limitará a relaciones deterministas estímulo-res- puesta o, en otras palabras, a condiciones en las que cada estímulo tiene una respuesta previamente fijada. En este caso, los mayores problemas para el diseño de herramientas y equipos están relacionados con temas de compatibilidad, es decir, hasta qué punto el estímulo identificado y su respuesta ya fijada tienen una relación “natural” o rutinaria. Hay condiciones en las que la falta de una relación óptima es intencionada, como en las abre- viaturas. Generalmente una contracción como abrvtra es mucho peor que un recorte del tipo abrev. Teóricamente, esto se debe a la mayor redundancia que se da en las letras sucesivas de una palabra, lo que permite “rellenar” las últimas letras basándose en las primeras. Una palabra rota se puede aprovechar de este principio, lo que no es posible en las contracciones.

viernes, 6 de febrero de 2009

Capacidades y límites perceptivos: Iconos frente a palabras

En algunos estudios se ha demostrado que el tiempo utilizado para elegir una palabra es menor que el de un icono equivalente, mientras que en otros estudios el tiempo fue casi el mismo. Hay quien dice que las palabras se leen más rápido porque son menos ambiguas. Incluso un icono relativamente simple, como una casa, podría provocar diferentes respuestas y, de esta manera, generar un conflicto de respuestas y disminuir la velocidad de reacción. Si se evita este conflicto, utilizando iconos no ambiguos es probable que la diferencia en la velocidad de reacción desaparezca. Es interesante señalar que, como en el caso de las señales de tráfico, los iconos son a menudo mejores que las palabras, incluso en aquellos casos en que la comprensión del lenguaje no se considera un problema. Esta paradoja se puede deber al hecho de que la legibilidad de las señales de tráfico es, en gran medida, una cuestión relacionada con la distancia desde la que se puede identificar dicha señal. Si están adecuadamente diseñados, esta distancia es mayor para los símbolos que para las palabras, ya que los dibujos permiten diferencias mucho mayores en cuanto a las formas y contienen menos detalles que las palabras. La ventaja de los dibujos nace del hecho de que la discriminación de las letras requiere un tamaño aparente de unos diez o doce minutos de arco y que la detección de las características es el primer paso para la discriminación. Al mismo tiempo, está claro que los signos sólo son mejores cuando (1) contienen pocos detalles, (2) son lo suficientemente distintos en cuanto a forma y (3) no son ambiguos.

martes, 3 de febrero de 2009

Capacidades y límites perceptivos: Lectura de palabras

La importancia de leer las palabras como unidades separadas en el modo de impresión tradicional se ha demostrado en varios experimentos: la lectura es más difícil cuando se omiten los espa- cios, no se detectan los errores tipográficos y es muy difícil leer palabras que alternan mayúsculas y minúsculas (por ejemplo, ALTeRnAndO). Algunos investigadores han dado mucha impor- tancia al papel que desempeña la forma a la hora de leer unidades de palabras y sugieren que los analizadores de frecuencia espacial pueden ser importantes para identificar la forma de la palabra. Desde este punto de vista, el significado se obtendría a partir de la forma de la palabra y no del análisis letra por letra. Sin embargo, la aportación al análisis de la forma de la palabra se limita probablemente a pequeñas palabras comunes, como artículos y terminaciones, lo que coincide con el hecho de que los errores tipográficos en palabras pequeñas y terminaciones tienen pocas probabilidades de ser detectados.
Los textos en letra minúscula tienen ventaja sobre los textos en mayúsculas debido a la pérdida de características diferencia- doras en las mayúsculas. Pero esta ventaja no se da, y se puede incluso observar la tendencia contraria, cuando se trata de buscar una sola palabra. Puede ser que factores como el tamaño de la letra y las mayúsculas se confundan en la búsqueda. Las letras de mayor tamaño se detectan más rápidamente, lo que podría compensar la desventaja que supone la falta de caracte- rísticas distintivas. Así pues, una palabra aislada se puede leer igual de bien en mayúsculas que en minúsculas, mientras que un texto continuo se lee más rápido en minúsculas. Detectar una palabra UNICA en mayúsculas entre muchas minúsculas es muy fácil, ya que se destaca del texto. Incluso sería más eficaz y rápido imprimir una única palabra en minúscula en negrita, en cuyo caso se combinan las ventajas de las características diferen- ciadoras y las del impacto visual.
El papel de la codificación en la lectura se ilustra claramente en la poca legibilidad de las antiguas pantallas de PVD de baja resolución, compuestas por matrices de puntos muy primarias y que sólo podían reproducir los caracteres alfanuméricos en forma de líneas rectas. Se descubrió que leer o buscar informa- ción en uno de esos monitores de baja resolución era bastante más lento que hacerlo en una copia impresa. El problema ha desaparecido con las pantallas actuales de alta resolución. Además de la forma de las letras hay otras diferencias adicio- nales entre leer de un papel o en una pantalla, entre los que se encuentra el espaciado de las líneas, el tamaño de los caracteres, el tipo de letra, el contraste entre los caracteres y el fondo, la distancia entre el lector y el texto, la cantidad de parpadeo y el hecho de que pasar las páginas en la pantalla se hace por un sistema de desplazamiento. La opinión generalizada de que es más lento leer de una pantalla de ordenador, aunque el nivel de comprensión es igual, puede deberse a una combinación de estos factores. Los ordenadores actuales ofrecen una gran variedad de opciones en cuanto a fuente, tamaño, color, formato y estilo que puede llevarnos a pensar, equivocadamente, que el gusto personal es la razón principal.

domingo, 1 de febrero de 2009

Capacidades y límites perceptivos: Juicios absolutos

En el caso de los juicios absolutos sobre las dimensiones físicas, se observan límites de rendimiento muy estrictos y en ocasiones, contrarios a la intuición. Hay ejemplos relacionados con el código de colores de los objetos y el uso de los tonos en los sistemas auditivos de llamada. La realidad es que los juicios rela- tivos son muy superiores a los absolutos. El problema con los juicios absolutos es que el código se ha de traducir a otra cate- goría. Por ejemplo, un color puede estar relacionado con un valor de resistencia eléctrica o un tono se puede asociar a un mensaje para una persona concreta. De hecho, el problema no es de iden- tificación perceptiva sino de elección de respuesta, un tema que se discutirá más adelante en este artículo. Por ahora es suficiente señalar que no se deben utilizar más de cuatro o cinco colores o tonos para evitar la confusión. Cuando se necesiten más alterna- tivas, se pueden añadir dimensiones adicionales, como intensidad, duración y número de tonos.